Hoy nuestras compañeras Anabel,
Carla Pérez y Julia Suárez expusieron su trabajo grupal acerca del Maltrato
Infantil. Antes de comenzar con la presentación, con intención de que quedara
más claro lo hablado del TEI (Tutorías Entre Iguales) en la presentación acerca
del acoso escolar de nuestros compañeros, Francisco, otro compañero, lee una
noticia subida en el blog y Josetxu, que nos da su opinión para que no caigamos
en el engaño de los números, comenta que este artículo comienza igual que el
artículo que leímos en clase, el de Cantabria, con números que no sabemos qué
aportan e incluso pueden confundirnos. A continuación, Josetxu explica de dónde
viene que el TEI reduzca las agresiones físicas un 52,1%. Hacen elucubraciones
ya que suponen que hay una cantidad x de bullying y a partir de ahí lo
calculan, pero es todo una suposición. Concreta, que lo lógico es que aplicando
un programa para erradicar el bullying disminuya, pero diciendo un número tan
concreto “nos engañan”. Continúa diciendo que no hace falta decir números, solo
con decir que el programa funciona, que está disminuyendo el número de casos
por acoso y que el número de colegios que se une a participar cada vez es mayor
es suficiente.
Además, Josetxu comenta que lo
que se hace para saber el grado de ansiedad y de depresión son meras suposiciones
ya que es muy complicado medir esos niveles. Nos explica que en su tesis tuvo
que poner números ya que el Tribunal se lo exigía. Más tarde, comenta que este
programa fue propuesto por el Ayuntamiento al pasar un año del caso de Carla,
una niña que se suicidó debido al acoso que recibía en su colegio, así por ley
todos los colegios de Gijón tienen que aplicar este programa (TEI). Los
directores de los centros firmaban que estaban de acuerdo y que llevarían a
cabo el programa y el director que no estuviera de acuerdo no firmaba, se iba y
no recibía subvención. Concluye diciendo que pongamos en cuestión cualquier
número que veamos en los artículos, y comentando las actividades que aparecen reflejadas
al final en el artículo que estábamos leyendo, y que debería de destacar más
eso que las cifras.
Josetxu habla de que en el
instituto Roces las maestras de secundaria comentaron que estaban encantadas y
que estaban aprendiendo un montón, ya que nunca se hubieran imaginado que
hubiese tantas discusiones entre los jóvenes, básicamente por cosas tontas pero
que si no se cortaban pronto podían generar acoso.
A continuación, comienza la
exposición del Maltrato Infantil. Empieza Julia, que nos presenta el índice con
los puntos que consideraron más importantes: una introducción, donde hablan del
cachete a baja escala y del artículo “El cachete duele, pero no funciona”; el
contexto y el caso Mary Ellen; normativa; la situación actual; maltrato
infantil fuera de nuestras fronteras (Cuba); “los pediatras de EEUU dicen no al
maltrato”; el papel de la maestra y las conclusiones.
Julia a modo de introducción
define el término maltrato en dos perspectivas que son las que más se van a
utilizar: maltrato físico y psicológico. Seguidamente explica que el maltrato
físico es cualquier acción no accidental que viene por parte de los padres o
tutores del niño que provoca un daño grave o una enfermedad, también comenta lo
que es la negligencia física. Por otra parte, el maltrato psicológico, es
aquella hostilidad verbal crónica en forma de crítica, insulto o amenaza,
además define la negligencia psicológica. Concluye diciendo que el principal
objetivo sería llegar a conseguir un buen trato. Además, destaca dos frases del
currículo infantil de Asturias que aluden explícitamente al buen trato:
“Valoración del buen trato y de la actitud de ayuda de otras personas” (Área 1,
Bloque 4) y “Potenciando el cuidado y el buen trato” (Área 2, Bloque 2).
Julia continúa hablando del artículo
que nos repartieron “El cachete duele, pero no funciona”. Comentando que Manuel
Gámez Guadix, profesor de psicología en la universidad de Madrid, hizo un
estudio con muestras de alumnos de su campus, al 60% le habían pegado un
cachete. Comenta que entorno al 60% de los adultos cree que “un azote o una
bofetada a tiempo puede evitar más tarde problemas más graves”. Ella misma
sigue explicando los efectos a largo y a corto plazo del cachete.
Julia sigue diciendo que Jose
Antonio Marina (aparece en el artículo) dice que se puede dar un cachete
“siempre que sea en un contexto de cariño y no en un arrebato de nervios”.
Sigue con Emilio Calatayud, “el azote se puede dar siempre que sea en el
momento oportuno y con la intensidad adecuada”. Manuel Gámez Guadix, “si lo
justificamos en el ámbito de la pareja, ¿por qué si con los niños, que están
indefensos? Por último, comenta las ideas de Joan Josep Sarrado, “los niños
viven el cachete como una venganza del padre o la madre, por lo que no puede
tener efectos educativos positivos”, por otra parte, Gerardo Aguado comenta que
“se exagera, ya que tampoco se traumatiza a los niños para toda la vida, pero
opina que los castigos físicos son innecesarios y que no tienen ningún objetivo
educativo ni funciona”.
Anabel comienza a hablar sobre el
contexto, ya que el maltrato existe desde hace bastante. Comenta que el
maltrato antes se veía con normalidad. Por otro lado, nos habla de las formas
de reacción, por un lado, la reacción proyectiva deriva de que los propios padres
creían que todas las actitudes de los niños eran intencionadas (nos ponen un
ejemplo para que lo veamos) y de provocación; la reacción de inversión surgía
de que los papeles se invertían, es decir, el niño tenía que cumplir el papel
del padre, y el padre tenía un papel un poco infantilizado (nos ponen otro
ejemplo para verlo). Anabel nos habló también de las escuelas durante el
franquismo (“la letra con sangre entra”), después del estallido de la Guerra
Civil, el franquismo se impuso también en las aulas y el salirse de las
disciplinas llevaba al castigo.
Continúa Anabel hablándonos del
caso Mary Ellen, una niña que perdió a su padre en la guerra, su madre no tuvo
más remedio que dar a su hija a servicios sociales y estos la dieron a una
pareja, cuyo marido murió y al poco ella se casó con otro hombre. Después de
unos años llegaron llamadas a los servicios sociales de unos vecinos diciendo
que se escuchaban llantos y gritos, pero ellos nunca habían visto a una niña. Etta,
la trabajadora social decidió presentarse en la casa y vio que la niña estaba
en pésimas condiciones, con cicatrices y heridas. La trabajadora social no
podía hacer nada porque no había una ley que regulara el maltrato infantil (se
consideraba que los hijos eran propiedad de los padres), pero para ayudar a
Mary decidió presentarse ante el juez con una ley de maltrato infantil. Etta
justificó en el juicio que Mary era una persona y que todas las personas somos
animales y así pudo ayudarse de esa ley demostrando que la trataban peor que un
perro.
Anabel tras leer un testimonio de
Mary da paso a Carla que nos habla de la normativa, explica que la ley decía
que los padres podían corregir a los hijos moderadamente y a partir del 2007 en
la ley se dijo que los tutores “ejercerán su cargo de acuerdo con la
personalidad de sus pupilos, respetando su integración física y psicológica”.
Nos comenta que muchas asociaciones como ASACI (Asociación Asturiana para la
Atención y Cuidado de la Infancia) llevan muchos años luchando para cambiar la
ley. Además, nos ponen el vídeo “Demasiados deberes”, el objetivo es mostrar
que los niños después de tantas horas de clase tienen que hacer una gran
cantidad de deberes.
Josetxu hace una intervención
explicando el éxito que había tenido la CEAPA manifestándose en contra de los
deberes en Francia y el fracaso que tuvo en España ya que aquí se ve como
normal que los chavales traigan tal cantidad de deberes para hacer en casa.
Carla continúa destacándonos una
noticia de la semana pasada: “Condenada a dos meses de prisión una madre que
abofeteó a su hijo por no querer ducharse”. El niño apareció con dos moratones
en la cara ya que se negó a ducharse. Josetxu pregunta las alternativas a pegar
y Julia interviene para responder diciendo que las alternativas son el diálogo,
la firmeza, la atención y el castigo.
Anabel interviene para hablarnos
de la situación de Cuba. En este país todavía hay demasiada normalización de la
violencia. Josetxu interviene para contar una experiencia propia, cuenta el
machismo que vivió en Cuba, ya que aceptó la invitación de una compañera para
cenar y cuando llegó a su casa se encontró con que en realidad en la mesa se
sentó a cenar solamente con el marido de su compañera y ella y su madre les
servían y ni si quiera se sentó a cenar con él.
Continúa Anabel contando que en
2009 se anunció un anteproyecto de ley contra el maltrato que supuestamente
“regula el derecho de los padres, ya permitido por la Ley vigente, de corregir
a sus hijos, pero esclareciendo que dicha corrección debe ser adecuada,
moderada, sin el empleo de violencia física o psíquica, ni con métodos
humillantes”. Pero no se aclara que es moderado y los padres no saben educar a
sus hijos si no es pegando y castigando. Sigue Anabel comentando la noticia
“Los pediatras de EEUU dicen no al maltrato”. Publicaron una guía para que los
pediatras supieran “enseñar” a los padres a buscar alternativas que no fueran
utilizar la violencia física o verbal.
Carla nos explica el papel de la
maestra. Nos cuenta que hay muchas razones por las que los educadores tienen un
papel fundamental: la primera es la normativa; es una realidad cotidiana, ya
que a lo largo de nuestra carrera laboral podemos encontrarnos con muchos casos
de maltrato infantil; la mayoría de casos de maltrato aparecen en la edad
escolar; la escuela es un ámbito donde hay muchos casos de acoso debido a que
los niños pasan muchas horas en los centros; el aprendizaje, ya que los niños
acosados tienen mayor dificultad para aprender; y por último la ética, ya que
existe responsabilidad por parte de los profesores.
Julia concluye contándonos que se
dieron cuenta de que el maltrato infantil estuvo presente muchos años atrás
pero también en la actualidad. Y añade que con el paso del tiempo se hicieron
grandes avances, aunque sigue siendo un problema que mucha gente piensa que un
azote a tiempo nunca viene mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario